Lo prometido es deuda, dicen.

A ver. Hay mucho, pero mucho de Python en Cha Cha Cha. Y esto no lo digo refiriendome a algunos sketches que, si no fueron copia directa de lo que hicieron Monty Python del ‘69-’72, le pega en el palo. No creo que sea algo para achacarle a Cha Cha Cha que se haya copiado, mucho o poco, de Python – vamos, lo que hace gracia, hace gracia ya sea en ingles, castizo, la semana pasada o hace 30 años. Digo que hay mucho de Python, primero y principal, en el tono surrealista que lo permeaba todo. Segundo, en la forma que ambos tomaron el medio televisivo mismo como sujeto principal de los sketches. Cuando uno ve a Monty Python y cuando ve a Cha Cha Cha, de ambos surge esa idea de una vista a una television extraña. Como si el televidente hubiese estado haciendo zapping y redepente se encuentra con un canal bizarro, en el cual se exhiben documentales tan brillantes como ridiculos, comerciales tragicomicos y sitcoms inverosimiles.

La principal diferencia, creo yo, esta en el elenco. Python siempre tuvo un elenco estable, salvo los ultimos 4-5 capitulos que John Cleese ya no estaba y se habia ido con la idea de hacer Fawlty Towers (gracias a dios por esa idea, tambien). Cha Cha Cha fue distinto.

La base y el nucleo de Cha Cha Cha fueron por siempre Alfredo Casero, Fabio Alberti y Diego Capusotto. De ahi partia, y algunos dicen que con eso alcanzaba. Cada temporada traia caras nuevas, otras se iban, pero el trio dinamico siempre estaba. Y es desde ellos que nacen los personajes y situaciones, indiscutiblemente, mas memorables del ciclo.

Alberto Casero fue siempre el nucleo y alma mater del programa. La redonda de chapa. Sin el, Cha Cha Cha probablemente no hubiese existido. Y si hubiese existido, hubiese sido  33.3% menos gracioso, o una cifra asi. Hacer una lista con los personajes fascinantes que Casero saco en Cha Cha Cha seria tan largo como inutil – la mayoria fueron admirables, y siempre bien hechos. Efectivos, graciosos y recordados. Como muestra, por ejemplo, la madre judia (actuada rozando la perfeccion en hiperbole), el raton Juan Carlos, Carlos Messina, Juan Carlos Batman, el comisario sensible y demas etceteras. No puedo quedarme con uno, o algunos pocos. La gran mayoria de sus personajes fueron excelentes.

Alfredo, ademas de buen actor, es un surrealista del carajo. Y lo digo asi, de guapo. Creo que el tipo sabe exactamente a que apuntar, adonde ir cuando crea sus personajes y va directamente ahi, a esa zona que termina haciendolos a todos terriblemente efectivos para la risa. Juan Carlos Batman, por ejemplo, seria una cosa bastante diferente (y menos graciosa, por supuesto) si no fuese tan terriblemente porteño. Un Batman porteño es posiblemente el apice del surrealismo sin tener que agregarle nada, sin embargo son los pequeños matices que Casero le ponia lo que terminaba de cerrar el circulo y completar el personaje magnificamente. La madre judia no seria tan graciosa si Casero no la hubiese llevado hasta el limite de la tipica auto-victimizacion y martirio, y aun mas alla. El raton Juan Carlos no seria tan gracioso si no fuese tan ignorante y mal hablado.

Casero sabe en donde reside la efectividad de cada personaje que crea, y si la intensidad de la cualidad mas significativa del personaje es un 10, Casero lo termina poniendo a 15. Aun mas intenso para potenciar el surrealismo de todo el conjunto (Juan Carlos Batman no seria tan efectivo si se le viese la porteñez una o dos veces – tiene que ser todo el tiempo).

Diego Capusotto y Fabio Alberti se complementaban de maravillas con Alfredo, pero ambos con su estilo propio. Capu siempre le imprimia a sus personajes esa mezcla rara de tipo culto y rififi. De Jockey Club y arrabal. De Polo y potrero. A Diego siempre se le notaba que tenia esa vena super futbolera que le saltaba en cualquier momento (cuando hacia el astronauta, por ejemplo, una vez salto cantandole desde atras a un asteroide que pasaba : “Los corrimos en Saturno/Los corrimos en Liniers”). Este approach que tenia siempre hacia a sus personajes tan efectivos como los de Alfredo, porque esa cosa de futbol y barrio que sacaba a lustrar bastante a menudo hacia que los personajes se sientan mas de carne y hueso, mas cerca y bien cimentados. Siddharta Kiwi, sin ir mas lejos, es un tipo de barrio que se paso al Hinduismo, ni mas ni menos. Alberto Giordano (guacho pulenta si los hay) es nada mas que un tipo de barrio hecho filosofo existencialista.

La joya de Capu, creo yo entre sus tantos grandes personajes, siempre fue Fatigatti. Ese wing izquierdo (que ya no existe), perseguido y victimizado constantement por los dos arbitros drogones y amorales de Alfredo y Fabio. Pero tambien estan los anteriormente mencionados Siddharta y Giordano, cuando hacia de chorro en varias oportunidades. Los poemas que leia (y se mandaba cada guarangada, de paso). Muchos, muchos otros.

Fabio era otra cosa. Fabio siempre hacia esos personajes mas calmos, mas tranquilos. Hasta mas sedados, diria. Lo cual no le impedia irse al carajo (graciosamente, claro) con ellos. A Fabio se lo recuerda siempre por el famoso Peperino de la discordia, y ese es quizas el ejemplo mas saliente de lo que me estoy refiriendo. Peperino siempre fue una cosa hilarante, primero por el personaje en si – el cura del cierre de transmision que dice cada sarta de pavadas – pero tambien asi por el delivery de Fabio, y como iba haciendo crecer al cura, metiendolo a contar situaciones cada vez mas desopilantes (cuando llega tarde a grabar porque una patota asalto el colectivo en el que iba es increible).

Los personajes de Fabio siempre fueron el mejor complemento a los de Alfredo. Fabio actuaba mas tranquilo, y sus personajes eran mas dociles – el complemento ideal para la energia y la extroversion de los de Alfredo. Como Lennon y McCartney, vea.

Hubo muchos otros y buenos actores que pasaron por Cha Cha Cha, pero el nucleo del programa siempre fueron Alfredo, Fabio y Capu. Para nombrar los que me acuerdo, brevemente:

- Pablo Cedron: Siempre lo disfrute muchisimo cada vez que tenia un sketch. Un actorazo, con un delivery tremendo.
- Rodolfo Samso: El Alacran. Sin duda, gran pero gran complemento al trio dinamico. Otro que disfrute siempre que estaba, y una lastima que se haya ido tan temprano. Si hubiese seguido hasta el final, seguramente estaria hablando de un nucleo de cuatro, no de tres.
- Daniel Marin: El pelado Marin, otro que me gustaba mucho. Muy parecido a Fabio en como hacia sus personajes bien tranquilos. La serie de sketches que hizo con Alfredo de Teleescuela Tecnica son legendarios.
- Jorge Takashima/Lito Ming: Los pongo a los dos juntos, no porque sean orientales, sino porque me hacian cagar de la risa los dos cada vez que estaban en pantalla. Por distintos motivos. Lito porque es Lito, y verlo a Lito con peluca naranja decir que la paso “Bomba bomba todo el verano… dandole a las achuras y mucho vino” es mas de lo que un ser humano puede soportar en materia de risa. Jorge no aparecio mucho, pero siempre me gusto bastante.
- Mariana Briski/Sandra Monteagudo: Siempre me parecia que aparecian en tandem. Correctas las dos, pero me gustaba mas la Briski, queseyo.
- Mex Urtizberea: Primera temporada, me hacia reir mucho en unas cosas y otras no tanto.
- Romina Sznaider: Una actriz del carajo, siempre muy bien cuando aparecia (y ademas esta de rechupete).

Y otros mas de los cuales no me acuerdo el nombre, lamentablemente.

Si, habia mucho mas que el gordo, peperino y capu en Cha Cha Cha. Mucho mas. Y ahi esta la gran diferencia con Python. En Python, los cinco (seis, bah), eran excelentes. Cha Cha Cha siempre tuvo ese nucleo de tres, y mucho mas actores que pasaron por el ciclo, aportando lo suyo. Parecido, pero distinto. Ambos muy efectivos.

Y ya me puse melancolico. Voy a ver si encuentro mas videos perdidos por ahi…