Lo prometido es deuda, dicen.
A ver. Hay mucho, pero mucho de Python en Cha Cha Cha. Y esto no lo digo refiriendome a algunos sketches que, si no fueron copia directa de lo que hicieron Monty Python del ‘69-’72, le pega en el palo. No creo que sea algo para achacarle a Cha Cha Cha que se haya copiado, mucho o poco, de Python – vamos, lo que hace gracia, hace gracia ya sea en ingles, castizo, la semana pasada o hace 30 años. Digo que hay mucho de Python, primero y principal, en el tono surrealista que lo permeaba todo. Segundo, en la forma que ambos tomaron el medio televisivo mismo como sujeto principal de los sketches. Cuando uno ve a Monty Python y cuando ve a Cha Cha Cha, de ambos surge esa idea de una vista a una television extraña. Como si el televidente hubiese estado haciendo zapping y redepente se encuentra con un canal bizarro, en el cual se exhiben documentales tan brillantes como ridiculos, comerciales tragicomicos y sitcoms inverosimiles.
La principal diferencia, creo yo, esta en el elenco. Python siempre tuvo un elenco estable, salvo los ultimos 4-5 capitulos que John Cleese ya no estaba y se habia ido con la idea de hacer Fawlty Towers (gracias a dios por esa idea, tambien). Cha Cha Cha fue distinto.

